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Las variantes genéticas heredadas ayudan a identificar pacientes con mayor riesgo de desarrollar cánceres hematológicos agresivos relacionados con el tratamiento

26 de agosto de 2026

Un estudio liderado por el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras demuestra que las diferencias genéticas heredadas permiten distinguir formas biológicamente distintas de neoplasias mieloides relacionadas con el tratamiento, lo que abre la puerta a diagnósticos, evaluaciones del riesgo y abordajes clínicos más personalizados.

Las variantes genéticas heredadas ayudan a identificar pacientes con mayor riesgo de desarrollar cánceres hematológicos agresivos relacionados con el tratamiento
Las variantes genéticas heredadas ayudan a identificar pacientes con mayor riesgo de desarrollar cánceres hematológicos agresivos relacionados con el tratamiento

Algunas personas desarrollan cánceres hematológicos agresivos años después de haber recibido quimioterapia o radioterapia para tratar un cáncer previo. Estas enfermedades, conocidas como neoplasias mieloides relacionadas con el tratamiento (t-MN, por sus siglas en inglés), se clasifican actualmente principalmente en función del historial terapéutico del paciente, aunque su evolución clínica puede variar considerablemente de una persona a otra.

Un estudio liderado por investigadores e investigadoras del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC), publicado en Blood Advances, demuestra que las variantes genéticas heredadas, presentes desde el nacimiento, pueden ayudar a explicar estas diferencias. El trabajo ha sido dirigido por el Dr. Francesc Solé, con el Dr. Oriol Calvete y Júlia Mestre como primeros autores, y ha contado con la colaboración de profesionales de hospitales y centros de investigación de toda España (Grupo Español de Síndromes Mielodisplásicos, GESMD) y de la University of Texas MD Anderson Cancer Center (Estados Unidos).

El equipo de investigación analizó los datos genéticos y clínicos de 100 personas diagnosticadas de neoplasias mieloides relacionadas con el tratamiento. Los resultados mostraron que casi una de cada tres presentaba una variante genética heredada relacionada con una predisposición al cáncer o a enfermedades hematológicas. A partir de estas variantes, fue posible clasificar a los pacientes en tres subgrupos moleculares con características biológicas y evolución clínica diferenciadas.

Las personas portadoras de variantes hereditarias en genes de predisposición al cáncer presentaban con mayor frecuencia alteraciones cromosómicas extensas y alteraciones en el gen TP53, dos características asociadas a un peor pronóstico. En cambio, quienes portaban variantes relacionadas con enfermedades hematológicas, o no presentaban variantes hereditarias detectables, mostraban, por lo general, alteraciones moleculares diferentes y una evolución más favorable.

Estos resultados sugieren que la genética heredada desempeña un papel mucho más importante en las neoplasias mieloides relacionadas con el tratamiento de lo que se había sabido hasta ahora. En lugar de basar la clasificación únicamente en la información sobre la quimioterapia o la radioterapia recibidas previamente, la incorporación del estudio de la genética germinal podría permitir clasificar a los pacientes con mayor precisión y estimar mejor su riesgo.

"Nuestros resultados muestran que la genética heredada desempeña un papel importante en las neoplasias mieloides relacionadas con el tratamiento y puede ayudar a identificar pacientes con distintos niveles de riesgo. Incorporar el estudio genético germinal a la evaluación de estas personas podría mejorar la clasificación de la enfermedad, orientar la toma de decisiones clínicas e identificar tanto a pacientes como a familiares, que podrían beneficiarse de asesoramiento genético, un seguimiento más estrecho o estrategias preventivas antes o después del tratamiento contra el cáncer".

Julia Mestre, investigadora del IJC y primera autora del estudio.

El estudio también reveló que la exposición a la quimioterapia se asociaba especialmente a una peor evolución en las personas portadoras de variantes hereditarias de predisposición al cáncer. En este grupo, el tratamiento se relacionaba con mayor frecuencia con alteraciones cromosómicas complejas y mutaciones en TP53, lo que ayuda a explicar por qué algunas personas desarrollan formas especialmente agresivas de estas neoplasias.

Aunque serán necesarios estudios adicionales antes de que estos hallazgos puedan incorporarse a la práctica clínica habitual, este trabajo proporciona un marco para mejorar el manejo de las personas que desarrollan neoplasias mieloides relacionadas con el tratamiento. Integrar el estudio de la genética heredada en la evaluación clínica podría favorecer decisiones terapéuticas más personalizadas, optimizar las estrategias de seguimiento e identificar a pacientes y familiares que podrían beneficiarse de asesoramiento genético y programas de vigilancia.

Sobre el estudio

El estudio, titulado "Germline landscape stratification defines distinct molecular and prognostic groups in therapy-related myeloid neoplasms", ha sido publicado en Blood Advances. Ha estado liderado por investigadores e investigadoras del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, con Oriol Calvete y Julia Mestre como primeros autores, y Francesc Solé (IJC) y Rashmi Kanagal-Shamanna (The University of Texas MD Anderson Cancer Center) como autores de correspondencia. La investigación se ha desarrollado gracias a una colaboración multicéntrica entre instituciones de España y Estados Unidos.

El estudio ha contado con financiación del Instituto de Salud Carlos III y de un contrato predoctoral Joan Oró de la Agència de Gestió d'Ajuts Universitaris i de Recerca (AGAUR), Generalitat de Catalunya.



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