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El proyecto VulnerAM busca nuevos puntos débiles contra las leucemias mieloides agresivas

25 de junio de 2026

El investigador Lucas Pontel, jefe del laboratorio de Metabolismo del Cáncer en el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, acaba de recibir financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades para desarrollar un proyecto centrado en identificar nuevas vulnerabilidades terapéuticas en leucemia mieloide aguda con alteraciones en los mecanismos de reparación del ADN.

El proyecto VulnerAM busca nuevos puntos débiles contra las leucemias mieloides agresivas
El proyecto VulnerAM busca nuevos puntos débiles contra las leucemias mieloides agresivas

La leucemia mieloide aguda es una de las formas más agresivas de cáncer de la sangre y continúa teniendo un mal pronóstico, con una elevada tasa de recaída. En algunos pacientes, las células tumorales presentan alteraciones en genes que normalmente actúan como guardianes de la información genética. Entre ellos destaca TP53, uno de los principales genes encargados de responder al daño en el ADN y evitar la expansión de células genéticamente alteradas.

Cuando estos mecanismos fallan, las células leucémicas pueden seguir creciendo a pesar de acumular daño en su ADN, una situación que normalmente debería comprometer su supervivencia. En ciertos contextos, esta capacidad de tolerar el daño genómico puede favorecer la progresión tumoral y contribuir a la resistencia terapéutica.

El equipo del Dr. Lucas Pontel, jefe del laboratorio de Metabolismo del Cáncer en el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, se ha propuesto entender cómo las células de leucemias agresivas se adaptan a esta situación, llamada “estrés genómico persistente” y qué mecanismos utilizan para sobrevivir, expandirse y resistir los tratamientos. Durante dos años, y gracias al proyecto VulnerAM, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en el contexto del programa de Consolidación Investigadora 2025, trataran de identificar puntos débiles específicos de estas células que puedan convertirse en nuevas oportunidades terapéuticas para los pacientes.

Tecnología de última generación

Para conseguirlo, el equipo utilizará tecnologías avanzadas de cribado masivo genético basadas en la tecnología CRISPR, una metodología capaz de modificar la información genética de las células con gran precisión, en el laboratorio. Con esta tecnología, editarán el genoma de células en distintos modelos preclínicos con el fin de descubrir qué genes y rutas metabólicas son esenciales para la supervivencia de células de leucemia mieloide con alteraciones en los sistemas que limitan el daño al genoma.
Estas estrategias permitirán descubrir nuevas dianas terapéuticas y evaluar su capacidad para, mediante la aplicación de moléculas capaces de interferir en su funcionamiento, convertirse en el embrión de posibles tratamientos dirigidos contra los mecanismos que sostienen el crecimiento tumoral.

El proyecto también tendrá especial relevancia para leucemias que pueden originarse en el contexto de síndromes hereditarios poco frecuentes caracterizados por mutaciones hereditarias en sistemas que limitan la inestabilidad genómica, como la anemia de Fanconi. Estos pacientes pueden desarrollar leucemias mieloides durante la juventud y disponen de opciones terapéuticas muy limitadas, por lo que existe una necesidad urgente de desarrollar tratamientos más selectivos y menos tóxicos.



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