26 de abril de 2022

Un análisis de sangre permite distinguir si unos síntomas son causados por la COVID-19 grave o por la preeclampsia en mujeres embarazadas

El equipo de investigación dirigido por Marta Palomo, del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, y Fátima Crispi, de BCNatal-IDIBAPS, ha identificado marcadores que permiten diferenciarlas. Estos resultados, enmarcados en un proyecto financiado por La Marató de TV3, abren la puerta a un diagnóstico más preciso de estas enfermedades, y a una mejor evaluación del riesgo.

Algunas gestantes con una sospecha de preeclampsia también son, a su vez, positivas en COVID-19. En estos casos, puede haber dudas sobre si se trata de una preeclampsia y una COVID-19 asintomática o bien de una COVID-19 sin preeclampsia, ya que las manifestaciones clínicas de ambas condiciones pueden ser similares.

El embarazo comporta cambios profundos en la fisiología de la mujer, especialmente en relación con el sistema circulatorio. La placenta, que asegura la comunicación eficiente madre-hijo, es un tejido que crece rápidamente y desvía una parte importante de la sangre materna hacia el feto. Así, su impacto en la presión arterial de la madre es notable y puede convertirse en una fuente de riesgo cardiovascular.

La preeclampsia es una enfermedad inflamatoria del embarazo de causa desconocida, caracterizada por una presión arterial elevada y afectaciones en otros órganos, como el hígado y los riñones. De no detectarse a tiempo, puede poner en riesgo tanto a la madre como al bebé. Hoy en día, la única solución pasa por la inducción del parto y la retirada de la placenta.

Desde principios de 2020, llegan a los hospitales los primeros casos de COVID-19, enfermedad causada por la infección del SARS-CoV-2. Ésta puede presentar cuadros clínicos severos sobre población vulnerable, como mujeres embarazadas. La manifestación clínica de esta infección grave trasciende la afectación puramente respiratoria y coincide en cierta forma con la preeclampsia, hecho que puede dar lugar a errores contradictorios en el tratamiento: si en la preeclampsia prima la finalización del parto, pero en los casos de COVID-19 se prioriza la superación clínica de la enfermedad.

En condiciones se observa una disrupción de la función normal del endotelio, la capa de células que recubre la parte interna de los vasos sanguíneos y responsable, en parte, de regular la presión arterial.

Marta Palomo, del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, junto a Lina Youssef, Francesca Crovetto y Fátima Crispi, de BCNatal (Hospital Clínic y Hospital de San Juan de Dios) y del grupo Medicina fetal y perinatal del IDIBAPS, bajo la dirección de Maribel Díaz-Ricart, líder del grupo de investigación Hemoterapia–hemostasia, del Clínic-IDIBAPS, se preguntaron hasta qué punto preeclampsia y COVID-19 comparten características biológicas.

Así, analizaron indicadores de disfunción endotelial, coagulación sanguínea, angiogénesis y función inmunitaria, en sangre de mujeres embarazadas diagnosticadas de preeclampsia o de COVID-19 y las compararon con mujeres embarazadas sanas.

Los resultados del estudio han sido publicados en la revista especializada en ginecología American Journal of Obstetrics and Gynecology, considerada líder en el campo y referencia internacional. En la publicación, el equipo investigador logra distinguir preeclampsia de la COVID-19 grave gracias a diferencias robustas y reproducibles en un panel de marcadores donde destacan los de angiogénesis (sFlt-1, Ang2 y P1GF), coagulación (antígeno vWF) y daño endotelial (VCAM-1 y sTNFRI).

El estudio también demuestra que existen elementos compartidos entre las dos patologías, como la sobreactivación del sistema de complemento, una parte importante del sistema inmunitario. Sin embargo, las alteraciones producidas por la COVID-19 son menores que las producidas por la preeclampsia.

Estos resultados permiten dar un paso más en la caracterización de la preeclampsia, una complicación del embarazo poco conocida y la primera causa de mortalidad materna y perinatal en el mundo, así como de nacimientos prematuros. A nivel médico, son resultados muy relevantes ya que aportan herramientas diagnósticas que permiten diferenciar la preeclampsia de la COVID-19 y así ayudar en su manejo clínico y tratamiento.

El estudio se enmarca en el proyecto "Análisis del sistema de complemento en la preeclampsia grave y el síndrome de HELLP como diana terapéutica", financiado por La Marató de TV3 en la edición de 2019 dedicada a las enfermedades minoritarias.

 

ARTÍCULO DE REFERENCIA:

Palomo M, Youssef L, Ramos A, Torramade-Moix S, Belen Moreno-Castaño A, Martinez-Sanchez J, Bonastre L, Pino M, Gomez-Ramirez P, Martin L, Mateos Eg, Sanchez P, Fernandez S, Crovetto F, Escolar G, Carreras E, Castro P, Gratacos E, Crispi F, Diaz-Ricart M, “Differences and similarities in endothelial and angiogenic profiles of preeclampsia and COVID-19 in pregnancy”, American Journal of Obstetrics and Gynecology (2022). doi: https://doi.org/10.1016/j.ajog.2022.03.048