20 de junio de 2022

Se incorpora información genética de pacientes con síndrome mielodisplásico a la última actualización del índice internacional de evaluación de riesgo, el IPSS-M

Tres investigadores del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, el Dr. Francesc Solé y la Dra. Laura Palomo del grupo de Síndromes Mielodisplásicos, y la Dra. Lurdes Zamora del grupo de Neoplasias Mieloides, han participado en el consorcio internacional que ha desarrollado el nuevo índice de pronóstico molecular para los Síndromes Mielodisplásicos, el IPSS-M. Esta nueva herramienta, que se presentó en NEJM Evidence, una nueva revista del grupo editorial New England Journal of Medicine , permitirá una mejor estratificación del riesgo del paciente y por lo tanto un mejor tratamiento, adaptado a las necesidades individuales.

Los Síndromes Mielodisplásicos (SMD) son un grupo heterogéneo de neoplasias sanguíneas que pueden convertirse en Leucemias Agudas si no se tratan adecuadamente. Hasta ahora, la estratificación de los pacientes se basaba sobre todo en la observación directa en el microscopio de muestras de tejido (morfología celular y alteraciones cromosómicas) por parte de profesionales expertos, pero no se tenía en consideración la valiosa información genética tanto del paciente como de la enfermedad.

Sin embargo, en los últimos años los perfiles genéticos de los pacientes están cada vez más disponibles, sobre todo en países ricos, lo que abre la posibilidad de utilizar esta información en el ámbito clínico. Se sabe que la heterogeneidad de los SMD se debe a las diferencias genéticas de los pacientes, así como al conjunto particular de alteraciones de un determinado tumor. Es por ello que, si está disponible, es muy conveniente incorporar esta información en la evaluación de riesgo.

El Dr. Francesc Solé, que ha participado en el estudio, se muestra convencido de que "esta es la base para aplicar la secuenciación masiva de genes a los SMD, para así definir mejor su pronóstico y tratamiento" y, además, comenta que "si bien este estudio se ha centrado solo en los SMD, abrirá la puerta también a la aplicación de esta misma estrategia en otros tumores hematológicos o sólidos, en el futuro".

El equipo internacional de investigación fue coordinado por el  Papaemmanuil Lab del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK) de Nueva York y recogió un total de 2.957 muestras de pacientes de 24 centros de 13 países. Estas muestras fueron secuenciadas por el departamento de Operaciones de Genómica Integrada del MSK y analizadas en el Papaemmanuil Lab. Se utilizaron otras 754 muestras procedentes de un consorcio japonés de SMD para confirmar la validez de los resultados iniciales.

La integración de los resultados dio lugar al nuevo IPSS-M, un nuevo sistema de estratificación de pacientes con seis grados de riesgo, de muy bajo a muy alto. En comparación con el sistema de puntuación anterior, aproximadamente 1 de cada 2 pacientes (46%) fue asignado a una categoría de riesgo diferente al utilizar el nuevo IPSS-M, lo que significa que sus recomendaciones de tratamiento también cambiaron, generalmente para mejor. Al utilizar la escala de seis grados, los médicos pueden recomendar una terapia de apoyo a los pacientes con menor riesgo, evitando la toxicidad de una quimioterapia intensiva, y una prescripción de fármacos más fuerte para los que tienen un riesgo más alto.

Los investigadores destacaron que este nuevo sistema de puntuación se crea para que pueda ser utilizado ampliamente como herramienta de diagnóstico y pronóstico, ya que las pruebas preliminares demostraron que el IPSS-M podría superar al anterior IPSS-R. Sin embargo, existe el debate de si la adopción de estándares internacionales costosos y sofisticados y que no están disponibles de forma generalizada podría dejar atrás a los pacientes de países de bajos ingresos. El Dr. Solé y la Dra. Mallo hablaron comentaron este tema el pasado mes de febrero a raíz de un artículo de opinión publicado en la revista Blood por un panel de grandes expertos en citogenética.

A pesar de estas cuestiones, es innegable que el nuevo IPSS-M tiene el potencial de revolucionar la forma en que los médicos evalúan el riesgo de que un SMD evolucione a una leucemia aguda y les ayuda a prescribir mejores terapias a sus pacientes, para ayudarles así a combatir la enfermedad con los menores efectos secundarios tóxicos posibles.

Artículo de referencia:

Elsa Bernard, Ph.D., Heinz Tuechler et al. “Molecular International Prognostic Scoring System for Myelodysplastic Syndromes”. NEJM Evidence 12 Jun 2022, Epub 12 Jun 2022. https://doi.org/10.1056/EVIDoa2200008