17 de marzo de 2020

Medidas de contingencia del Instituto Josep Carreras para evitar contagios por Coronavirus

El Instituto Josep Carreras implementa una serie de recomendaciones y medidas de teletrabajo para toda la plantilla entre una serie de medidas de contención del COVID-19.

En las últimas dos semanas, el COVID-19, o Coronavirus de Wuhan (ciudad China en la que se inició el brote de esta enfermedad vírica), ha sido declarado por la OMS Pandemia.

Las primeras medidas que se tomaron desde el Instituto la semana pasada fueron promover el teletrabajo, la anulación de todos los eventos de difusión y promoción científica, y la rotación de personal técnico de laboratorio o de personal que estuviese llevando a cabo experimentos con cultivos celulares, muestras de pacientes, analíticas, servicios y ensayos preclínicos. Estas medidas se tomaron la misma semana que iba a inaugurarse el Insticiencia, la visita de Institutos de educación secundaria para fomentar vocaciones científicas.

El sábado 14 de marzo, se anunciaba el Real Decreto 463/2020 en que se declaraba el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, en un BOE extraordinario. En este Real Decreto, se obliga a la ciudadanía en España a permanecer en sus casas y únicamente salir para desplazarse en casos de cuidado de personas dependientes y menores, para comprar bienes de primera necesidad en tiendas de alimentación, supermercados y farmacias, o para ir y volver a sus lugares de trabajo cuando el teletrabajo no es posible. 

Sin embargo, el Instituto de Investigación Josep Carreras quiere fomentar que no asista al lugar de trabajo la mayor parte de su plantilla aconsejando a aquellos que no pueden hacer teletrabajo, a tomarse días libres para detener la actividad y la afluencia a las instalaciones de los tres campus del Instituto Josep Carreras y al edificio principal en Badalona. Manel Esteller, Director del Instituto, autorizará únicamente la realización de las tareas y experimentos cuya interrupción pueda tener efectos irreparables o representen grandes daños personales o de recursos, por lo que las instalaciones permanecerán cerradas tanto al público como a la plantilla que no tenga un permiso extraordinario.

De esta manera, el Instituto no solo se suma a la lucha contra el coronavirus para evitar que colapsen los hospitales y el personal sanitario, también adelanta una prueba piloto de flexibilidad y teletrabajo para facilitar la conciliación familiar y la disminución de la huella de carbono.