7 de noviembre de 2019

Descubierto un nuevo proceso de respuesta antitumoral de las células NK en mieloma

El grupo de trasplante de células madre e inmunoterapia celular del Instituto de investigación contra la Leucemia Josep Carreras desvela cómo las células NK activan un conjunto de acciones que promueven su capacidad antitumoral en presencial de células de mieloma.

Las células NK son, en sus siglas en inglés, células asesinas naturales. Forman parte del sistema inmunitario innato y se las conoce principalmente por su capacidad para reconocer y matar células tumorales, infectadas por virus y bacterias o células que están muriéndose (apoptóticas). Se sabe que tienen esta capacidad, pero lo que se desconocía hasta hace muy poco era cómo se producía la actividad antitumoral y en qué consiste.

El grupo de trasplante de células madre e inmunoterapia celular del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC), en una investigación conjunta con la Fundación Hospital Clínic, ha desvelado recientemente esta incógnita en mieloma, recogida en un artículo científico.

Previamente a esta investigación, en otro artículo publicado por el mismo grupo, apreciaron que al entrar en contacto las NK con células tumorales de mieloma, las NK se adherían a ellas y había un traspaso de moléculas entre ambas, pero no sabían qué se traspasaba exactamente. En la investigación más reciente, descubrieron que las NK se adhieren al receptor CD138 de las células de mieloma, molécula que está mucho más presente en este tipo de células que en otras, y liberan histonas.

Una vez unidas por el CD138, las histonas, proteínas cuya principal función es asociarse al ADN para empaquetarse en el núcleo celular, pero a las que se les asigna también capacidad antitumoral, penetran las células de mieloma y además, lo que han descubierto con esta investigación, es que promueven que las células tumorales se apilen entre ellas formando grupos o clusters, que hacen que el ataque inmunitario sea más efectivo, a la par que promueven la llamada de linfocitos T aumentando su actividad antitumoral.

Este estudio demuestra que al encontrarse una célula NK con una célula de mieloma, se activa la transferencia de histonas desde la NK, éstas se unen a la molécula CD138 de la superficie de la célula de mieloma, y se desplazan al interior de la célula de mieloma ejerciendo su actividad antitumoral y además provocan que se aglutinen unas células de mieloma con otras para ser más fáciles de atacar por el sistema inmunitario, a la vez que atrae a linfocitos T al campo de batalla.